Miguel A. Fernández
14 de enero 2015
Temperaturas bajo cero y niebla acompañaron a los moteros que se acercaron
a la provincia de Valladolid
Tras la suspensión de la que debería haber sido la 34ª edición de
Pingüinos, yo tenía claro que habría muchas opiniones y diferentes formas
de actuar entre el colectivo motorista.
Desde luego también, lo que tenía claro es que durante el fin de semana de
Pingüinos, en Valladolid iban a “pasar cosas”. Por supuesto que no tenía
ni idea de qué, pero la curiosidad que provoca el cóctel periodista-motorista
me hizo decidir que ese fin de semana había que estar por allí.Las ganas de moto hicieron que muchos moteros se movieran
Algunos contactos me habían hecho llegar la información sobre diferentes
actividades, por lo que el viernes al mediodía, ya me encontraba dando
vueltas por un “circuito” cuyas curvas se llamaban Puente Duero, Valladolid,
Cistérniga, Mojados, Pinar de Antequera…
Como si del Jarama o de Jerez se tratase, a base de darle vueltas y pasar
continuamente por cada una de las “curvas”, me fui “aprendiendo” el circuito,
lo que traducido quiere decir, que fui recabando cada vez más información
de boca de motoristas de todo tipo y condición, de hosteleros, tenderos y “civiles”
que nada tienen que ver con el mundo de la moto.A falta de zona de acampada, los moteros se organizaron sus
reuniones particulares
Una mala película…
El guión de lo que ha sido esta película, tiene como actores protagonistas
a Ecologistas en Acción e Izquierda Unida, por una parte; al Ayuntamiento
de Valladolid, con su alcalde Francisco Javier León de la Riva (del PP), a
la cabeza, por otra; y al Club Turismoto, organizador de Pingüinos por
último. Como actores secundarios, en el reparto aparecen las asociaciones de
hosteleros, hoteleros, comerciantes y el PSOE. Espectadores de excepción: todo
el colectivo motorista.No fue lo mismo, pero en Puente Duero siempre hubo alguien
"reivindicando" la concentración
Un reparto de tal nivel, da como para hacer una auténtica súper producción,
como así ha sucedido años anteriores, sin embargo, el endiosamiento de los
actores principales y su umbocentrismo (la incapacidad para ver más allá de
su propio ombligo), y la dejadez de los actores secundarios, que no han
movido un dedo para que la película fuese buena, han dado como resultado una película
de serie B (de bajo presupuesto, con pretensiones de espectacularidad y
temática fantástica). Has acertado, los espectadores (que somos los que les
pagamos “la juerga” a unos y otros), nos hemos “comido” un bodrio que para nada
nos merecíamos.Muchos moteros pasearon por el solitario pinar
…por culpa de actores muy, pero que muy malos
Pocos, muy pocos calificativos cariñosos he oído a lo largo del fin
de semana para ninguno de los “actores”; de los otros calificativos, de los que
salen de la indefensión, la incomprensión y el cabreo si he oído unos cuantos,
y aunque aquí voy a reproducir alguno de ellos, podéis estar seguros de que
distan mucho de ser los más duros que he escuchado el pasado fin de semana.
“Tonto es el que hace tonterías”, decía la
madre de Forrest Gump, y esto, tontos y tonterías, es lo más bonito que he oído
decir de Ecologistas en Acción e Izquierda Unida al respecto de la denuncia y
empecinamiento que han demostrado contra la concentración de Pingüinos. Una
denuncia, recordemos, totalmente legal, ya que la protección de la que goza
el Pinar de Antequera, lugar al que llegó Pingüinos en 2009 durante su 28
edición, impide la acampada y la realización de hogueras. Aquel año, el
alcalde, durante la entrega de los Pingüinos de Oro (uno de ellos para el
Ayuntamiento de Valladolid), se ocupo de decir que Pingüinos se quedaría en
Valladolid…No faltaron las moteras que no quisieron perder la
oportunidad de visitar la ya antigua sede de Pingüinos
Umbocentrismo decía anteriormente, y esto es lo que Ecologistas en Acción e
IU han demostrado, al no tener en cuenta el daño que le estaban haciendo a
toda la comarca al impedir, con la suspensión de la concentración, que los
más de cuatro millones de € que cada fin de semana de Pingüinos se quedaban en
la zona, este año no se quedasen. Este es un dato tan importante para la
economía local que implica el exigir a un político que, más allá de poder tener
razón en sus planteamientos, aporte soluciones viables para, además de
“proteger” el Pinar (en este caso), no dañar los intereses del grueso de sus
convecinos, a los que los “denunciantes”, y a los hechos me remito, se han
pasado por el forro en su fundamentalista defensa de los pimpollos de pino.Este año más que nunca, la fiesta hubo que montársela uno
mismo.
Y si en el Pinar de Antequera no se puede acampar ni hacer hogueras (una
protección otorgada por el mismo alcalde que ahora gobierna), ¿Quién a dado
los permisos para hacerlo? ¿Cómo se han podido celebrar seis ediciones de
Pingüinos?, y la mejor de todas, si se sabía que el año pasado iba a ser la
última edición ¿Como se ha podido llegar al momento en que se tenía que
celebrar Pingüinos 2015 sin los terrenos necesarios con todas las garantías legales?.
Pues en esta ocasión, a donde hay que mirar es en dirección al Ayuntamiento
de Valladolid, que como en el caso anterior, no han dejado de mirarse el
ombligo y de cuyo alcalde lo más bonito que he oído es “bocachanclas”.33 años de tradición no se pueden cortar de la noche a la
mañana, la gente tiene ganas de Pingüinos
Primero haciendo lo que les dio la gana, concediendo unas licencias que no
debían haber concedido y, finalmente, manteniendo un inútil pulso hasta
demasiado tarde en lugar de haber buscado una alternativa legal y
válida.
Si tan interesados estaban-están en que Pingüinos se celebre en su término
municipal, deberían de haber buscado los terrenos, aportado las
infraestructuras necesarias, negociando con la oposición y, en definitiva,
haber aportado las soluciones necesarias para que esa fiesta, esa
concentración, ese aporte de dinero, le siguiera llegando a los que les han
permitido llegar al poder: los vecinos de Valladolid.
Porque, ¿alguien me puede decir quién (aquí el adjetivo que más te guste),
se acerca a Valladolid un fin de semana de enero después de las navidades?
Efectivamente, ni los vallisoletanos, que no salen de sus casas ya sea por el
frío, el cansancio o la falta de presupuesto, justo lo contrario de lo que
aporta la concentración: calor, energía y dinero.
Queda un actor principal del reparto, y este no es otro que el Club
Turismoto, del que más allá de las habituales críticas que en España
reciben todos los que triunfan, las cuales vengo oyendo desde siempre, en la
cuestión concreta que hoy nos ocupa, tampoco sale muy bien parado. Desde algún
“culpables” sin paliativos, posiblemente basados en cierta falta de
información, hasta los “que se bajen del burro”, “deberían de haber hecho algo
más” y un largo etc. Los organizadores de Pingüinos no aprueban, ni de
lejos, el examen de los motoristas.
Y es que ellos sabían, tan bien como el Ayuntamiento, que la actual zona
de acampada “se acababa”, por lo que deberían de haber “exigido” del
consistorio un lugar, unas licencias y unos permisos, para la concentración de
2015, antes de que terminase la del 2014. Teniendo ofertas como tienen
de media España para organizar la concentración en diferentes lugares, y
teniendo la experiencia previa de haberse llevado la concentración de un lugar
a otro, no tendrían que haber confiado en que al final las cosas, como siempre,
se terminarían arreglando.
Una vez más, el saberse grandes e importantes; el de nuevo, quedarse
mirando su propio ombligo; el pensar que lo importante de su concentración les
colocaba por encima del bien y del mal, les ha vuelto torpes, no han tenido
la previsión que cabe exigirle al organizador de tan gran evento. Lo del
amor por Valladolid y por ello, quererlo hacer allí, suena muy bonito… pero
poco práctico. Hace más de medio año que deberían haber anunciado (con permisos
en la mano), la nueva ubicación de Pingüinos, fuese Valladolid o no, y no lo
hicieron.
El resto del reparto no se libra
En Torrente 2, Gabino Diego, que tenía un papel secundario, es el
pilar principal de la película, con una actuación magistral; por desgracia, en
nuestra película de “Pingüinos en la niebla”, no ocurre lo mismo, y los actores
secundarios nos muestran porqué tienen todas las papeletas para seguir siendo solo
eso: Secundarios
Tanto las asociaciones de hosteleros, hoteleros o comerciantes, como el
PSOE no han estado a la altura, no han dado
la talla. Los primeros en lo social, pues los que son los principales
beneficiarios del dinero que ese fin de semana se queda en Valladolid, no han
movido un dedo en pro de la concentración, no han realizado ni un escuálido
comunicado manifestando su apoyo a que Pingüinos se celebrase.
La falta de la concentración, que en años anteriores generó que se
ocupasen más de 7000 plazas hoteleras, ha provocado que el pasado fin de
semana no se llegase al 45% de ocupación, según datos del propio presidente
de la Asociación de Hoteles de Valladolid, Francisco Javier de Frutos,
quién a mediados de diciembre y a pesar de conocerse ya la suspensión de la
concentración se mostraba poco preocupado esperando que se llegasen a alcanzar
el 75% de ocupación gracias a los grupos de motoristas que de manera
independiente esperaba que se acercasen a la capital. Mojados si fue una fiesta
El presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Valladolid, Jaime
Fernández, a pesar de reconocer el varapalo que suponía la suspensión de la
concentración oficial, también esperaba que la asistencia extra oficial de
moteros les trajera cierto alivio en estos tiempos de crisis. Como era de
esperar, el fin de semana, por la capital no se vio ni una moto… ahora
que no se quejen.
Y si los anteriores no han estado a la altura en lo social, el PSOE
tampoco lo ha estado en lo político, porque más allá de que a última hora
quisieran poner paños calientes a su nula actuación, pidiendo al ayuntamiento
que en el caso de llegar motoristas no se les desatendiese y se les tratase con
hospitalidad, lo cierto es que un partido que quiere optar al gobierno de la
ciudad, en casos de interés común como es este, debe dejar de lado sus
diferencias con el actual gobierno y “arrimar el hombro” en un caso en
el que los más perjudicados iban a ser (como así ha sido), sus conciudadanos, a
los que pretenden gobernar… ¿o es que acaso el PSOE también está en contra
de que Pingüinos se celebre en Valladolid?. Estaría bien que respondiesen a
esto.La afluencia de moteros para ver la actuación de Emilio
Zamora fue muy importante
Victoria pírrica
Pirro, rey de Épiro, considerado como uno de los mejores generales de su
época y uno de los grandes rivales de la república romana durante su expansión,
ganó muchas batallas, pero quizás, una de las más conocidas fue la Batalla
de Ásculo (279 a.C.), un enfrentamiento entre las legiones romanas mandadas
por el cónsul Publio Decio Mus y el rey griego.
En ella, los romanos perdieron 6.000 hombres y Pirro, 3.500 incluidos
muchos de sus oficiales. Esta victoria griega, con tan escaso margen y grandes
pérdidas, llevó a la creación del término victoria pírrica, para referirse a
una victoria que se consigue con un gran coste humano. Pirro, en un momento
posterior a la batalla, dijo: “Otra victoria como esta y estaremos
acabados”.
Pues esto, una victoria pírrica, es la que se pueden apuntar Ecologistas
en Acción e IU, el resto, nos podemos apuntar una derrota en toda regla,
pues nadie ha salido victorioso del sinsentido que se ha vivido el pasado fin
de semana en el que sin duda, todos hemos perdido.
Los motoristas de a pie, los más perjudicados, en su gran mayoría se han
quedado en casa, pero fueron muchos los que se negaron a esto, y sin contar los
numerosos grupos que acudieron a otro tipo de concentraciones y reuniones, alrededor
de 2000 moteros se movieron por la provincia de Valladolid durante el fin de
semana.
Reuniones particulares
Sois muchos los que tenéis reservada la fecha de Pingüinos para realizar el
viaje, juntaros con vuestros amigos, empezar
el año motero, por eso, era inevitable que, a pesar de la suspensión, las motos
circulasen por la provincia de Valladolid. “Yo tengo cogida esta semana de mis
vacaciones para esto”, “El único fin de semana que me deja libre mi mujer, no
lo iba a desperdiciar”, “porque llevo X años viniendo y este no iba a fallar”,
“como protesta por la suspensión”… El abanico de respuestas que obtuve a la
pregunta ¿Por qué has venido? fue de lo más amplio, como lo fue el abanico
de soluciones que unos y otros eligieron para pasar “moteramente”, el fin de
semana de Pingüinos, aún sin Pingüinos.
Puente Duero no fue una fiesta, pero los
tres bares de la avenida principal tuvieron movimiento a lo largo de
todo el fin de semana, el provocado por varios grupos de moteros que alquilaron
casas y habitaciones en el pueblo, y el que de manera más intermitente
generaban los que se acercaron al pinar para curiosear y ver que es lo
que había, un pinar muy vigilado por la policía al que se podía acceder
sin problema pero en el que no se podía ni acampar ni hacer hogueras. En él,
algunos comieron y todos se hicieron fotos ante un escenario atípico y vacío
del espectacular ambiente que lucía otros años.
Los miembros de Moto Rock con su “Desafío 15”, que a lomos de 20
Derbi Variant cumplían con su viaje Santander – Valladolid en ciclomotor, se
reunieron con sus amigos del Moto Club Cistérniga Roadster, en cuya
sede, estos tenían organizada una comida de hermandad en la que nos reunimos
alrededor de 70 personas y lo pasamos estupendamente
En esta comida, pudimos hablar de auténticos viajes con el Búfalo KTM
o con Víctor Rider; tuvimos tiempo para que se nos pusieran los pelos
como escarpias y “nos entrase un mota de polvo en el ojo”, escuchando cantar a Panin
Solarana la canción “Viento del Norte”, un emocionante tema cántabro;
asistimos a la entrega de trofeos del Desafío, que en este edición fue para Javi
“el bujías” y Pedro Raba, Capitán de Ruta del Desafío, quienes además de
los diplomas, se llevaron cada uno medio calzoncillo del Rockie del Desafío,
Raúl Minando (el rockie realiza el viaje sin calzoncillos…), pudimos ver
llegar, también desde Cantabria a Verónica San Miguel, Presidenta de la
Peña “Moveros Moteros” a quién fotografié junto al centímetro de hielo que
traía acumulado en el retrovisor de su moto… no hubo Pingüinos, pero si había
auténticos moteros.
En el Pinar de Antequera, en el
Restaurante El Cortijo, se realizaba el concierto de Heaven or Hell, un
grupo de rock formado por jóvenes moteros hijos también de moteros músicos, que
consiguieron que la tarde del sábado volara.
Si bien la mayoría de motoristas con los que hablé eran de la provincia, no
faltaron aficionados llegados de toda España, como los más de 40 miembros
del Club Yamaha Royal Venture que se juntaron para comer, con gente
llegada de toda España, algunos de ellos de puntos tan lejanos como Almería
o Barcelona.
En el Hotel Restaurante El Pinarillo, se podía ver cenar a dos belgas,
ya de cierta edad, llegados desde Bruselas, cenando, entre tristes y
sorprendidos al encontrarse con la sorpresa de que la concentración no se
celebraba. También en Puente Duero fotografié a un portugués, este mucho más
alegre al estar reunido con sus colegas españoles…
Una y no más
Cuando hablo de Pingüinos, acostumbro
a hacerlo de un cóctel compuesto de aventura, compañerismo, reencuentro con los
amigos, charlas a la luz de la hoguera, buen ambiente… ingredientes que al
mezclarlos y agitarlos emiten un aroma único y especial, que nos embarga a los
moteros.
Este año, al hablar de Pingüinos, los
ingredientes han sido denuncias, juicios, sentencias, ayuntamientos, políticos,
vigilancia policial… que al mezclarlos y agitarlos han rebosado un olor a
cloaca que da asco.
Después de lo visto y oído, tengo la triste sensación de que la ciudad
de Valladolid no se merece una concentración como Pingüinos, no sus gentes
y sus moteros, que poca o nula culpa tienen, sino sus políticos, sus fuerzas
vivas y sociales, que como ya he dicho, no han sabido estar a la altura.
Ni estos, ni aún menos, el Club Turismoto, se pueden permitir un fiasco
como el de este año, los moteros
no se lo perdonarían, y el tropiezo que ha supuesto la suspensión de este año
se podría convertir en una caída difícilmente recuperable, algo que nadie desea...
Sin cifras oficiales que ofrecer, mi opinión, por lo que pude ver a lo
largo de los tres días, es que como mínimo se movieron por la provincia unos
2.000 moteros, he llamado por teléfono a mucha gente que estuvo por allí
para que me hicieran su valoración, y todos, me han dicho cifras superiores a
esta (algunas muy superiores), sin embargo, esto tiene poca importancia, porque
fuesen 1.000 o 5.000, las conclusiones a sacar son las mismas: La primera es
que esto sin Pingüinos no es lo mismo. La segunda, es que los moteros
no se van a quedar quietos.Motauros ya está en marcha, este fin de semana tendremos la
oportunidad de resarcirnos.
Alrededor de un 10% de los que hubiesen acudido este fin de semana a
Pingüinos se han movido por la provincia siguiendo su tradición. Posiblemente
otro 10 o 15% hayan acudido a otras concentraciones, rutas o citas con amigos.
El resto, tiene la oportunidad de resarcirse este mismo fin de semana con la
concentración de Motauros, que desde el mismo domingo pasado, como pude
comprobar con mis propios ojos, ya está siendo “tomada” por grupos de moteros
que quieren hacerse con un buen sitio en la que posiblemente sea la
concentración más multitudinaria de cuantas se han celebrado en Tordesillas.
Este año empezaremos el calendario con Motauros, esperemos que 2016 lo
podamos volver a empezar con Pingüinos, como manda la tradición.
Miguel A. Fernández
Publicado en:
http://motos.coches.net/noticias/pinguinos-2015?xtor=EPR-27-[BOLETIN]







